Noticias

Si encuentra un mono muerto o enfermo, ¡no lo toque!

23/07/2020

105 Visitas

Mejor notifique al servicio de salud más cercano o a la unidad zonal del SENACSA. El hallazgo de un primate en esas condiciones puede alertar sobre una posible circulación de fiebre amarilla.
Recientemente fueron hallados dos primates no humanos enfermos en reservas naturales de Alto Paraná, hecho que activó el protocolo de vigilancia de epizootia.
Dos monos en estado aparente de enfermedad fueron encontrados por guardabosques de dos reservas naturales del departamento de Alto Paraná, propiedad de la Itaipú Binacional. El reciente hallazgo activó el protocolo de vigilancia de epizootia en primates no humanos que constituye un componente esencial de la vigilancia de fiebre amarilla.

En este contexto, se llevó a cabo la notificación y toma de muestras realizados en el Hospital Faunístico del Centro de Investigación de Animales Silvestres de la Itaipú. Las muestras fueron enviadas según el protocolo, al Laboratorio de Bioseguridad del SENACSA donde se realizó el diagnóstico molecular. Los resultados de ambas muestras arrojaron resultados NEGATIVOS para fiebre amarilla.

La vigilancia de la población de primates no humanos es fundamental para detectar oportunamente la circulación del virus y prevenir la ocurrencia de casos humanos, ya que los monos también se enferman y mueren por el virus.

La fiebre amarilla es una enfermedad febril aguda producida por un virus y transmitida por la picadura de mosquitos, y presenta dos ciclos; uno urbano (hombre-mosquito-hombre) en la que el Aedes aegypti es el vector; y el ciclo silvestre, en el que los primates no humanos (monos) actúan como reservorio de la enfermedad, y la transmisión se da a través de mosquitos silvestres.

En Paraguay, los últimos casos de fiebre amarilla se registraron hace 12 años, en el año 2008, en el que se verificaron 26 casos confirmados.

En lo que va del año 2020, el Programa Nacional de Vigilancia de enfermedades vectoriales de la DGVS/DIVET ha orientado y acompañado tres investigaciones de epizootias, en todos los casos se ha descartado la sospecha de fiebre amarilla. Otras acciones son desarrolladas ante estos eventos, las mismas incluyen búsqueda de casos humanos a través de las Regiones Sanitarias, la verificación de la cobertura de vacunación en la población aledaña y la aplicación de la dosis en caso que se requiera, por parte del Programa Ampliado de Inmunización.

Fiebre Amarilla

La fiebre amarilla se previene con vacunación, mediante la aplicación de la dosis antiamarílica que se encuentra incluida dentro del esquema regular de inmunización. Una sola dosis de la vacuna es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida contra esta enfermedad.

Cabe aclarar que los primates no humanos o monos no son transmisores del virus de la fiebre amarilla; éstos son infectados a través de la picadura de mosquitos, se enferman y mueren. De esta manera, alertan sobre la posible circulación del virus en una Región.

La fiebre amarilla se transmite al ser humano a través de la picadura de mosquitos infectados con el virus, mismo vector que transmite el dengue, zika y chikungunya, además de otros mosquitos silvestres.

Síntomas

Los síntomas iniciales de la persona infectada con fiebre amarilla pueden ser similares a los de una gripe e incluir fiebre, dolor de cabeza, vómito y dolores musculares. A medida que la enfermedad progresa, sangran las encías y la orina también contiene sangre. El paciente puede también sufrir ictericia (coloración amarilla de la piel).

Tratamiento
No hay un tratamiento específico para la enfermedad, solamente se tratan los síntomas. Por eso es importante que concurra a un servicio de salud ante la sospecha. Allí le serán indicadas las medidas adecuadas que deberán aplicarse en cada caso.

¿Qué hacer ante el hallazgo de monos muertos o enfermos?

Es importante no tocar al animal en esas condiciones, sino mas bien notificar el hecho al servicio de salud más cercano o a la unidad zonal del SENACSA.

Compartir en: