Sequera explica que la primera dosis de la vacuna ayuda a desacelerar el ritmo de la epidemia, la segunda dosis a prolongar el efecto de la vacuna y de esta manera mitigar el impacto de la pandemia.
El Dr. Guillermo Sequera, director general de Vigilancia de la Salud, afirma que llegar al mayor número de personas con la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 tiene un impacto epidemiológico importante, teniendo en cuenta el alto nivel de eficacia que están demostrando la mayoría de las vacunas desde la primera aplicación.
Menciona que países como Canadá e Inglaterra han aplicado esa estrategia. “Ayuda para parar la epidemia. En tanto que la segunda dosis es para prolongar el efecto de la vacuna”, explica el médico.
Señala que cada dosis que uno recibe ayuda para mitigar el impacto de la epidemia. Hay situaciones en que por algún motivo no se cumple con el intervalo de tiempo de aplicación de la segunda dosis, y a raíz de esto se cree que la dosis anterior aplicada ya no sirve y que hay que empezar de cero con el esquema de aplicación y asegura que no es así. “la dosis que te pones es la dosis que vale”, resalta.
Si el retraso en la aplicación del segundo componente está dentro de un margen de tiempo aceptable, una semana y hasta incluso unos meses, aclara que no afecta la efectividad de la vacuna y que el impacto sigue siendo el mismo.
Inmunidad de rebaño
“No me ilusiona tanto la inmunidad de rebaño. Creer que si alcanzamos esta inmunidad no quiere decir que ya estamos salvados”, refiere Sequera.
Menciona que en las áreas urbanas el 40% de la población ya tuvo COVID-19, otro factor es que ya se cuenta con un gran porcentaje de vacunados, verificando de esta manera una ligera inmunidad de rebaño. Explicó que cuando aparecen nuevas variantes esto cambia y uno se vuelve a contagiar.
El epidemiólogo afirma que el COVID-19 no será como el sarampión o la viruela que fue erradicada. “No es una enfermedad que vamos a poder eliminar; es muy contagiosa, la contagiosidad se da también a través de asintomáticos, es muy compleja. Será como la influenza, con brotes cada año”. Asevera que entender que la vacunación y la inmunidad de rebaño que se quiere lograr no será para frenar la epidemia, sino para mitigar el impacto.
“La epidemia va a seguir, va a tener su ritmo, lo importante es que vacunemos a las personas que tienen altas probabilidad de morir o de enfermar gravemente de forma a que el impacto sea menor, y es lo que venimos haciendo todos los años con la vacuna contra la influenza”. Asegura que como el COVID-19 va a quedar, la estrategia será proteger a los adultos mayores, a las poblaciones con patologías de base. «Vacunando estos grupos solucionamos el 99% del problema», declara el médico.
El Dr. Sequera sostiene que la inmunidad de rebaño no podemos asegurarnos con este virus porque te “chulea”.

