Estar vacunado protege contra las formas graves de la enfermedad, pero no descarta la posibilidad de contraer el virus y contagiar a otros. Advierte que mientras continúe la pandemia, los casos positivos de COVID-19 irán sumándose. La velocidad y magnitud de los contagios dependerá de todos.
“Mientras dure la pandemia de COVID-19 habrá casos positivos cada día”, sostiene la directora interina de Vigilancia de la Salud, Sandra Irala. Expone que, a futuro, la COVID-19 quedará como un virus respiratorio más; esto se dará cuando termine la pandemia.
“En estos momentos es una enfermedad de salud pública de nivel internacional, con fluctuaciones de aumentos y descensos que van variando de un continente a otro, e incluso de una región a otra, como ocurre en nuestro país”. destaca.
Pone en relieve que, aunque el aumento de casos se está viendo en algunos lugares y en otros no, la doctora aduce que solo es cuestión de tiempo para que el virus se expanda igualmente a esos lugares faltantes.
“La ola es lo que representa al virus respiratorio; cuando tiene muchos casos llega un momento en que desciende y luego aumenta de nuevo”, afirma, al tiempo de mencionar que no es raro que esto se produzca, teniendo en cuenta que se trata de la dinámica del virus.
Con relación a las proyecciones, asegura que sirven para que el sistema de salud pública pueda prepararse ante la posibilidad de contar con altos números de casos, en este sentido las proyecciones son útiles para poder generar la respuesta del sistema sanitario contra la enfermedad, pero, es siempre un valor relativo.
“Hasta que no digamos que la pandemia terminó, la cautela se tiene que mantener”, dice la titular de Vigilancia de la Salud. Explica: “si bien la vacunación es una buena estrategia, está causando esa sensación de que ya no me voy a contagiar. La vacuna es la mejor estrategia para combatir el virus, que ha demostrado un descenso importante de casos. También debemos de saber lo que pasa en otros países, que, a pesar de tener una buena cobertura de vacunación tuvieron un mal momento de casos y ahí está la dinámica”.
La COVID-19 es un virus respiratorio que implica transmisión de persona a persona, de rápida propagación y que tiene variantes, por lo que es esencial no bajar la guardia y adherirse al cumplimiento de las medidas sanitarias vigentes.
“La vacunación protege contra las formas graves de COVID-19, pero no garantiza que no puedas contraer la enfermedad”. Reitera que al estar vacunado igual podemos infectarnos con el virus y contagiar a otros. Menciona, además que, en los momentos de reuniones y encuentros, aunque estemos vacunados tenemos que utilizar una barrera de protección respiratoria, destacando la función preventiva del uso de mascarilla, de forma correcta, que se ajuste al rostro y cubra desde la nariz hasta por debajo del mentón. Debe utilizarse sobre todo en espacios cerrados y en aquellos sitios (abiertos o cerrados) donde sea difícil cumplir con la distancia física recomendada de 2 metros. Esta medida debe ir acompañada del lavado de manos y la ventilación de ambientes. “La idea es reducir al máximo las probabilidades de contagio”, puntualiza la médica.
Irala asegura que si bien todos quieren salir a aglomerarse, hay que entender que la libertad también significa responsabilidad compartida con el otro; “interactuemos, pero de forma responsable”, alienta, al tiempo que recomienda: “(…) Si voy a un lugar con aglomeración, hacer uso de la mascarilla es la mejor aliada en este momento para seguir con la rutina diaria: para trabajar, estudiar, reunirnos y hacer otras actividades, de lo contrario tendremos un retroceso de todo lo que hemos avanzado en todo este tiempo”, advierte.
En caso de contar con síntomas, insta a guardar reposo y a acudir a un centro de salud.

