La necesidad de moverse es un factor crucial para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades como obesidad, diabetes, osteoporosis, entre otras, y controlar el estrés cotidiano. En el material se exponen recomendaciones para la práctica segura de deportes y se indican cuáles son los más adecuados.
¿Sabías que el síndrome de Down no es una enfermedad? ¡Así es! Es una alteración genética que se produce en el momento de la concepción y se lleva a cabo durante toda la vida, es una condición humana que nos debe humanizar y sensibilizar.
Estadísticas señalan que, en promedio, un niño de cada 350 puede verse afectado en madres de 35 años y uno de cada 100 en las de 40, siendo las causas desencadenantes hasta ahora desconocidas.
Este síndrome se caracteriza biológicamente por la presencia de 3 cromosomas del par cromosómico 21, por eso se ha elegido el 21 de marzo (21 del 3) como Día Mundial del Síndrome de Down. Por consiguiente, habría 47 cromosomas, de ahí el nombre de Trisomía 21, siendo lo. normal tener 46 cromosomas. Dicha trisomía ya está presente en la célula original de la que proceden y a partir de ahí está en todas las células que forman su organismo y debido a esto, las personas con Down tienen discapacidad intelectual en diferentes grados.
Considerando que la expectativa de vida ha aumentado en ellos, debido al mejor abordaje y tratamiento de su condición con estímulos oportunos y precoces, es pertinente mejorar su calidad de vida ofertando continuamente oportunidades de moverse para prevenir el sedentarismo y por consiguiente el exceso de peso y obesidad y las otras enfermedades no transmisibles como la Diabetes mellitus, hipertensión arterial, afecciones respiratorias, osteoporosis y artrosis además controlar el estrés cotidiano y común en toda la población en general.
Recomendaciones médicas para la práctica segura de deportes
Como su resistencia cardiorrespiratoria es reducida son recomendados deportes de corta duración o en los que realicen descansos frecuentes, que además le ayudan a potenciar su atención.
Previo al inicio de la práctica de deportes, la Dra. Ortiz aconseja un chequeo médico básico con el adicional de estudios de imágenes de la columna cervical (por la inestabilidad atloaxoidea) más frecuente en la población con síndrome de Down, así como de Tórax y exámenes cardiológicos según considere el profesional de salud.
Entre los deportes más adecuados para este grupo poblacional se encuentra:
1. La natación porque el contacto y adaptación al medio acuático favorece su desarrollo psicomotor, reeduca su postura, ayuda a lograr el autocontrol de movimientos y estimular su circulación sanguínea para brindarle mayor autonomía.
2. Tenis y pádel: estimula los reflejos y mejora su coordinación y psicomotricidad, aumenta su capacidad de reacción y agilidad.
3. Fútbol sala: mejora la condición física y fomenta el trabajo en equipo.
4. Pilates: aumenta la flexibilidad y agilidad, elimina el estrés y tensiones, mejora el autoconocimiento corporal y fortalece el tono muscular y coordinación.
5. Atletismo: como es un deporte juego, le facilita socialización y adquirir habilidades básicas como correr, saltar o lanzar.
6. Artes marciales: le brinda beneficios a nivel cognitivo, motor, psicomotor y socio afectivo. Aporta cualidades físicas como flexibilidad, fuerza, coordinación y equilibrio.
Asimismo, se recomienda la práctica de fútbol de campo, baloncesto y gimnasia rítmica.

