- En el país, el sector femenino registra un mayor porcentaje de actividad física insuficiente frente a los hombres.
- La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (2022) revela que cerca del 44 % de las mujeres paraguayas realiza actividad física insuficiente. Son 16 % menos activas que el grupo masculino.
En Paraguay, el 72,3 % de la población no realiza actividad física en su tiempo libre. La Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades No Transmisibles (ENFR-2022), publicada en el 2023 muestra que el 52,8 % (2.360.000) de las personas de entre 18 a 65 años presenta comportamientos sedentarios. Solo el 15% lleva a cabo desplazamientos activos (caminatas o usa bicicleta para para desplazarse de un sitio a otro); mientras que el 36,3% realiza actividad física insuficiente en su tiempo libre, es decir, por debajo de una hora por día o menos de 150 minutos por semana.
La encuesta señala un alto porcentaje de inactividad física o actividad física insuficiente, mayormente en el grupo femenino, que en el 43,9% reporta actividad física insuficiente, según las recomendaciones de la OMS 2020. Por su parte, la población masculina registra un menor porcentaje de inactividad física, alcanzando solo el 28, 5 %.
Desde la Unidad de Promoción de Actividad Física del Ministerio de Salud se enfatiza la práctica de ejercicios diarios para un estilo de vida activo, incluidas en las Guías de Actividad física y comportamiento sedentario 2020-2030 publicada por OMS, enfocado en la consigna nacional: “Todo movimiento cuenta”.
La Organización Mundial de la Salud señala que el tiempo de actividad física según edad es de 60 minutos, como mínimo, por día, para niños de 5 a 17 años, y 150 minutos semanales para adultos, de 18 a 65 años.
Es importante realizar el chequeo médico anual. Esto permite evaluar las condiciones físicas y recomendar los ejercicios que colaboren a mejorar la salud y evitar que se produzcan lesiones deportivas.
Beneficios de la actividad física
La práctica regular de ejercicios físicos contribuye en la prevención y control de las enfermedades de base o no transmisibles como la obesidad, la hipertensión arterial, el infarto cardiaco, el accidente cerebrovascular, diabetes mellitus tipo 2, algunos tipos de cáncer, así como afecciones respiratorias.
Con la actividad física, la salud mental se optimiza ayudando a un mejor manejo del estrés laboral y doméstico, y protege, además, de trastornos de ansiedad, depresión y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y la temible enfermedad de Alzheimer. Dichas afecciones representan el 80% de la carga total de enfermedades en la población adulta.
La buena noticia es que la actividad física representa un factor protector para su prevención en un 30 % a 50 %, por lo que podría disminuir la incidencia en casi la mitad de los casos afectados por estas enfermedades.

