Noticias

Actividad física: pilar en prevención y tratamiento de la hipertensión

26/05/2026

32 Visitas

La recomendación de actividad física como parte de las medidas no farmacológicas destinadas a disminuir los valores de tensión arterial fueron instituidas desde 1989 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de Hipertensión Arterial, basados en la mayoría de los estudios realizados hasta hoy.

 

 

Los beneficios de mantener un estado de vida activo:

  1. Mantener el peso corporal y prevenir la obesidad
  2. Disminución de los valores de presión sistólica y diastólica que, aunque sean de pequeñas cifras ya puede traducirse en rebaja significativa de la incidencia de accidentes cerebrovasculares e infarto de miocardio.
  3. Fortalece la función cardiaca, reduciendo el número de latidos por minuto, mejora su contracción y desarrolla nuevas arterias.
  4. Controla la tensión arterial, los niveles de colesterol y de glucosa.
  5. Evita la ansiedad, la depresión y el estrés.
  6. Mejora la forma física y calidad de vida.

 

¿Cuál es el ejercicio ideal?

En cuanto a los tipos de ejercicio son efectivos los programas que incluyen actividades como caminar, bailar, correr, nadar, andar en bicicleta, así como ejercicios de fortalecimiento muscular localizado y variado, con el peso del mismo cuerpo y elementos sencillos y de bajo peso.

La duración recomendada de 30 minutos al día, iniciando con breves sesiones y aumentando progresivamente, una frecuencia de tres a cinco días por semana.

Precauciones a tener en cuenta:

-Antes de iniciar cualquier programa de ejercicio físico, es prioritario consultar con tu médico, quien según tus cifras de tensión arterial recomendara además las medidas adicionales como restricción de sal o medicaciones pertinentes.

-Los valores de presión arterial deben estar en niveles normales o normalizados ajustando los fármacos correspondientes.

-En caso de realizar ejercicios con pesas, evitar los puramente isométricos, como empujar contra un objeto fijo, ya que estos pueden elevar la presión arterial hasta niveles peligrosos.

-Realizar mediciones de la presión arterial post ejercicio para evitar eventos de hipotensión arterial posteriores que pueden ocasionar mareos y caídas.

 

 

Compartir en: