- Varios virus respiratorios siguen circulando en simultáneo: virus sincitial, rhinovirus, metapneumovirus e influenza registran la mayor cantidad de casos.
- Es esencial que la población objetivo reciba la inmunización contra estos virus respiratorios de la temporada.
En las últimas cuatro semanas, que comprende desde la (SE) 25 a la (SE) 28, se contabilizaron 8.111 consultas por enfermedad tipo influenza (ETI) en los Centros Centinelas. Durante la última semana (SE) 28 se notificó un acumulado nacional de 32.835 consultas por enfermedad tipo influenza.
Unas 1.537 personas fueron hospitalizadas por infecciones respiratorias agudas (IRAG), en las últimas cuatro semanas en los Centros Centinela. El 16 % de los internados ingresó a la unidad de cuidados intensivos. De acuerdo al reporte actualizado, la proporción de hospitalizados se mantiene por encima del umbral estacional y por debajo de la curva epidémica promedio, lo que indica que la proporción de ingresos hospitalarios continúa dentro de lo esperado.
Los grupos más vulnerables siguen ocupando el mayor porcentaje de camas en los establecimientos de salud: los adultos mayores representan el 30 % de los pacientes hospitalizados, seguido de la franja de niños menores de 2 años refleja el 27 % de los ingresos, mientras que el 14 % de los internados son niños y jóvenes de entre 5 y 19 años.
Los virus respiratorios predominantes identificados en este periodo en pacientes hospitalizados por infecciones respiratorias agudas fueron: Virus Sincitial Respiratorio, Rhinovirus, Metapneumovirus e Influenza A (H3N2).
En las últimas cuatro semanas se han confirmado 32 fallecidos por virus respiratorios asociados a: Rhinovirus (15), Virus sincitial respiratorio (6), Influenza A H3N2 (5), Metapneumovirus (5) y Parainfluenza (1). Ninguno de los afectados contaba con antecedentes de vacunación antigripal de la temporada. En lo que va del 2026 suman 144 los fallecidos por virus respiratorios.
Vacunación
A la fecha, con la Campaña Invierno 2026 se registra una cobertura vacunal de solo 24 % en niños de menos de 3 años, y a 26 % asciende los inmunizados en la franja mayor de 60 años con la dosis contra la influenza, que refleja hasta el momento uno de los grupos más vulnerables y mayormente afectados por cuadros respiratorios.
Recientemente la OPS lanzó una alerta ante el impacto de la cocirculación de influenza y virus sincitial respiratorio que se observa en la región, por lo que es imprescindible reforzar las medidas de prevención, acceder a la vacunación anual contra las enfermedades de invierno y completar el esquema de vacunación de los niños.
Se recuerda que está disponible la vacuna anual contra la influenza que reduce el riesgo de complicaciones graves y de mortalidad asociada a la infección por el virus de la influenza. La vacuna confiere protección efectiva luego de dos semanas de su aplicación. Conozca los centros vacunatorios ingresando a: www.vacunate.gov.py
Asimismo, se dispone en el país, el biológico para prevenir infecciones graves por el virus sincicial respiratorio (VSR) orientado a todos los recién nacidos, entre noviembre del año 2025 y julio del año 2026 que enfrentarán su primera exposición al virus, así también a los niños menores de 1 año con factores de riesgo.
Consulta oportuna
En caso de manifestar síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta u otro) es recomendable usar mascarilla para impedir contagios, acudir a la consulta médica para recibir el tratamiento oportuno y cumplir con el reposo indicado.
Desde la cartera sanitaria se recuerda no enviar a los niños con síntomas respiratorios a la escuela, colegio ni a la guardería, en cumplimiento a los filtros escolares. Así también, evitar asistir al lugar de trabajo en esas condiciones, a los efectos de prevenir contagios y ausentismos masivos.
Medidas de protección
– Usar mascarilla si presenta síntomas respiratorios (cubriendo correctamente boca y nariz). También es clave su utilización al acudir a los establecimientos de salud. La mascarilla no debe retirarse al momento de toser o estornudar.
– Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser o estornudar. Desechar el pañuelo y seguidamente higienizarse las manos. En caso de no contar con pañuelo, cubrirse al toser o estornudar con la flexura interna del codo, nunca con la mano, de manera a disminuir la dispersión de gotitas y aerosoles, así como la contaminación de superficies.
– Lavarse las manos de forma correcta y frecuente.
– Ventilar los ambientes cerrados.
– Evitar el contacto con personas con síntomas respiratorios.

