El comportamiento de la enfermedad se mantiene por debajo del promedio de notificaciones esperadas. Hasta la fecha, no se registran brotes.
En lo que va del año, el Sistema de Vigilancia Universal registró 376 notificaciones de meningoencefalitis aguda. El número de casos por semana se mantiene por debajo del promedio esperado para esta época del año, sin brotes activos hasta ahora. Asimismo, la identificación de agentes se encuentra dentro de lo habitual.
Del total de notificaciones, se confirmaron 286 casos de meningitis, de los cuales 135 fueron compatibles con etiología bacteriana y 106 con etiología viral. Los agentes bacterianos más frecuentes fueron Streptococcus pneumoniae y Neisseria meningitidis, mientras que entre los virales predominó Enterovirus y Varicela Zoster.
Los casos se concentran en los grupos de niños menores de 2 años, adultos jóvenes de 25 a 39 años y adultos mayores, con predominio del sexo masculino.
Todas las regiones sanitarias del país notificaron casos, con mayor número en Central, Alto Paraná y Asunción.
En cuanto a la mortalidad, la mayoría se asocia a meningitis bacteriana, principalmente por Streptococcus pneumoniae, seguida de Staphylococcus aureus y Neisseria meningitidis. También se registraron fallecimientos vinculados a otras etiologías, aunque en menor proporción.
A pesar de que la tendencia se mantiene estable y sin brotes, la meningitis continúa siendo una enfermedad grave que puede afectar a cualquier persona, con mayor riesgo en niños pequeños e inmunodeprimidos. Se insta a la población y a los servicios de salud a mantener la vigilancia activa y las medidas preventivas.
Síntomas
Los síntomas más frecuentes de la meningitis incluyen fiebre, dolor de cabeza, rigidez de nuca, vómitos, pérdida del apetito. Así también, intolerancia anormal a la luz o a los sonidos, alteraciones de la consciencia y convulsiones.
Sin embargo, en niños pequeños se presentan síntomas inespecíficos, como irritabilidad y somnolencia. En lactantes es frecuente el rechazo al pecho materno y el abombamiento de la fontanela (abultamiento de la zona blanda de la cabeza).
Buscar atención médica inmediata
Ante la presencia de cualquiera de los síntomas citados, es fundamental evitar la automedicación y acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano. La meningitis requiere atención médica urgente.
En caso de que el médico sospeche de un cuadro de meningitis, procederá a realizar una punción lumbar. Este procedimiento permite extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo para su análisis en laboratorio, lo que determinará si se trata o no de una infección meníngea.
Para prevenir la meningitis
Si se recomienda intensificar las prácticas de higiene, enfatizando el lavado de manos frecuente, y mantener el esquema de vacunación al día.
Cuidados en el hogar y en las instituciones educativas
- Promover el lavado de manos. Instruir, principalmente a los niños en la higiene de manos con agua y jabón, especialmente antes de comer, después de usar el baño y luego de sonarse la nariz.
- Cuidar el uso del agua. Limpiar frecuentemente los bebederos escolares y evitar que los niños beban directamente de los grifos. Se recomienda utilizar vasos individuales o descartables.
- Evitar compartir objetos personales. Restringir el uso compartido de utensilios, cubiertos, vasos, mate o tereré.
- Reforzar la limpieza de sanitarios. Desinfectar los baños de forma constante utilizando hipoclorito de sodio (lavandina).
- Desinfectar superficies comunes. Limpiar regularmente los objetos de alto contacto, como picaportes, muebles, juguetes de uso compartido y equipos tecnológicos (auriculares, teléfonos o mouse de computadora).
- Evitar el contacto cercano. Reducir el contacto cercano con personas que presenten síntomas respiratorios (tocar o dar la mano).
- Mantener el esquema de vacunación al día. Recordar que los padres y tutores son responsables de que los niños cuenten con todas las vacunas correspondientes a su edad. Hay varias vacunas que previenen la infección por bacterias que pueden causar la meningitis:
BCG: protege contra formas graves de tuberculosis.
Vacuna hexavalente: protege contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib)
Vacuna monovalente contra Hib: protege contra Haemophilus influenzae tipo b y está indicada para determinados grupos de riesgos
Vacuna antineumocócica conjugada (PCV13): protege contra 13 serotipos de neumococo.
Vacuna antineumocócica polisacárida de 23 serotipos (PPSV23): protege contra 23 serotipos de neumococo y está indicada para determinados grupos de riesgo.
Vacuna antimeningocócica conjugada: protege contra el meningococo y está indicada para determinados grupos de riesgo.
A tener en cuenta:
Si un niño se encuentra enfermo no debe asistir a la institución educativa para evitar que otros niños también enfermen.
Ante la aparición de algún caso de meningitis, no es necesaria la fumigación, cuarentena o suspensión de las actividades escolares o laborales, ya que no tienen efecto alguno sobre los potenciales agentes causantes de la enfermedad. El seguimiento cuidadoso de las recomendaciones mencionadas ofrece una adecuada protección contra la infección meningocócica.

