Afirma optimista el epidemiólogo del Ministerio de Salud, quien a su vez destaca la colaboración de la ciudadanía para contener la propagación del virus.
El titular de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera hizo un análisis de la situación epidemiológica actual, un año después de la pandemia. Habló sobre las estimaciones y los posibles escenarios que se barajaron al inicio de la pandemia, entre los datos más duros se encontraban miles de fallecidos. “Al principio las proyecciones apuntaban a una situación catastrófica si el pico se registraba de forma temprana, sin conocer mucho acerca de la enfermedad”.
Argumentó que no se llegó al escenario que tanto se temía debido a las acciones oportunas que fueron ejecutándose para aplanar la curva y contener la epidemia, en el que destacó la valiosa colaboración de la ciudadanía en la aplicación de las medidas restrictivas.
Sequera considera que el catastrófico escenario podría estar cada vez más lejos. “A medida que pasa el tiempo conocemos más de la enfermedad, sabemos qué medidas tomar para disminuir los casos”. Refiere que a medida que se avanza con la vacunación, esto también contribuirá a controlar la enfermedad. “Puede que siga habiendo casos, pero al vacunar a aquellos con mayor riesgo de internación y mortalidad, tendrá un impacto menor”.
Aclaró que, a pesar de contar con las vacunas, la epidemia va seguir su ritmo, «van a seguir reportándose contagios, pero el número de fallecidos, internaciones e ingresos a terapia disminuirán una vez que se logre inmunizar a todo el grupo de riesgo»: mayores de 60 años y personas con enfermedad de base, que representan el 30% de la población objetivo. “Ojalá que esto lo logremos a mitad de año o antes”, puntualizó el alto funcionario de Salud Pública. Todo dependerá del tiempo de llegada de las vacunas y del volumen.
Por otra parte, explicó que dejar de lado las mascarillas y otras medidas de bioseguridad no es lo recomendable en estos momentos, ya que forman parte de la estrategia de protección y prevención junto con la vacunación.
Dijo que el adiós a las mascarillas se podrá evaluar recién cuando a nivel mundial se observe un descenso importante de casos de la enfermedad, de al menos 6 meses de forma sostenida. «Veremos a medida que pasa el tiempo», aseveró.
Se confirma primer caso de coinfección
Con respecto a los casos de coinfección por dengue y COVID-19, el director de Vigilancia de la Salud comentó que en el país se registraron varios casos sospechosos que luego fueron descartados por laboratorio. Indicó que hubo pacientes que tenían confirmado dengue con test de baja sensibilidad y coronavirus con pruebas de alta calidad o viceversa; al hacer la verificación a través del Laboratorio Central se confirmaba que solo se trataba de COVID-19 o de dengue.
Anunció que recientemente se confirmó un caso de coinfección de las dos enfermedades que afectó a un hombre de 75 años, oriundo de San Lorenzo, que padecía diversas patologías crónicas: tabaquista de larga data y con obesidad. Es el primer caso confirmado de coinfección en el país.
Ingresó a la urgencia en muy mal estado de salud, con mala mecánica respiratoria, por lo que fue ingresado de inmediato a terapia intensiva. Se le realizó hisopado nasofaríngeo para COVID-19 y serología para dengue. En ambos casos resultó positivo. Al cabo de 10 días el hombre fallece por problemas pulmonares a causa del virus pandémico. “Le llevó a la muerte el COVID-19, mientras que el dengue, que también se confirmó en esta oportunidad, ayudó a que el cuadro se complique”, detalló el médico.

