- Amambay, Alto Paraguay y Misiones, al igual que 5 distritos del departamento Central presentan corte de circulación del virus.
- Se alienta a persistir en las acciones de control de entornos. Desechar toda agua acumulada en recipientes (tapitas, botellas), sobre todo después de una lluvia, así como objetos en desuso y eliminarlos con la basura.
En las últimas tres semanas, el promedio de notificaciones de cuadros sospechosos es de 86, señala el reporte semanal de Vigilancia de Arbovirosis. Persistir en las acciones de control y la eliminación de criaderos para cortar el ciclo de vida del Aedes aegypti.
En lo que va del año, Paraguay reporta 12.932 notificaciones de sospechas de dengue, de los cuales 1.969 son casos de la enfermedad.
Se verifica corte de circulación del virus en 5 distritos del departamento Central: en Guarambaré, Ypacaraí, Villeta, Nueva Italia e Ypané, sin notificaciones en las últimas tres semanas. Amambay, Alto Paraguay y Misiones presentan igualmente corte de circulación viral.
De los 254 distritos del país, solo 54 (21%) registran notificaciones de arbovirosis en las últimas tres semanas.
En Asunción, 16 barrios se hallan con una sola notificación de sospecha, 10 barrios con dos notificaciones y 5 barrios reportan entre 3 y 5 notificaciones.
El serotipo predominante en territorio nacional es el DEN-2, identificado en 17 regiones. Concepción y Boquerón cuentan con cocirculación de DEN-2 y DEN-4. Asunción e Itapúa con cocirculación de DEN-2 y DEN-1.
Pese a la tendencia al descenso de notificaciones de dengue se exhorta a la ciudadanía a no relajarse en las acciones de control de entornos. Para mantener esta disminución es esencial inspeccionar el domicilio periódicamente y eliminar todo objeto en desuso que pueda acumular agua y servir de criadero para el mosquito transmisor del dengue y otras Arbovirosis. También es recomendable tapar tanques, tambores o cubetas que contienen agua que será utilizada.
Es imprescindible intensificar el control de potenciales criaderos después de cada lluvia. El agua de lluvia acumulada en tapitas, botellas o cualquier recipiente constituye un alto riesgo de proliferación de mosquitos y potencia el peligro de padecer enfermedades arbovirales.

