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Equipo de control de infecciones contribuyó al fortalecimiento de hospitales en la respuesta a la pandemia

17/03/2022

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Llevaron a cabo monitoreos del personal de salud expuesto al COVID-19. Trabajaron en los protocolos de flujo de pacientes, en circuitos diferenciados de atención con delimitación de zonas de riesgo, en la distribución de las áreas respiratorias y polivalentes, y en el componente de higiene hospitalaria.

En marzo de 2020, ante la detección del primer caso de COVID-19 en el país, se asignó al Programa Nacional de Prevención y Control de Infecciones el monitoreo al personal de salud.

El Dr. Adrián Coronel, titular del Programa mencionó que en este periodo se logró incrementar el plantel de recursos humanos, se elaboró una ficha de notificación exclusiva del personal de salud que fue distribuido a todo el país y se desarrolló un documento respecto a los grados de exposición al virus en el ámbito hospitalar, con orientaciones para las intervenciones según el nivel de exposición.

Se habilitó también una dirección electrónica para la remisión de fichas para la generación de constancias de aislamiento al personal de salud asociado con COVID-19, y se estableció una línea telefónica exclusiva para atender dudas y consultas del plantel de blanco.

Además, se llevaron a cabo visitas a las regiones sanitarias para fortalecer las capacidades de los hospitales en la respuesta a infectados con COVID-19. Se trabajó en los protocolos de flujo de pacientes, en circuitos diferenciados de atención con delimitación de zonas de riesgo (contaminado y sucio), en la distribución de las áreas respiratorias y polivalentes, y en el componente de higiene hospitalaria, a cargo del Programa Nacional de Control de Infecciones.

Desafíos

Al inicio de la pandemia, uno de los desafíos fue concienciar y educar al personal sanitario sobre el cuidado de su salud, observó el Dr. Coronel. Esto se llevó a cabo mediante jornadas de capacitación para la prevención y control de infecciones en la atención del paciente, el uso correcto y constante del equipo de protección individual (EPI) y la realización del lavado frecuente de manos, antes y después de entrar en contacto con el paciente y tras cada procedimiento durante la permanencia en el establecimiento de salud.

Se recibieron más de 58 mil fichas de notificación del personal de salud por COVID-19.

En principio notamos que el contagio entre el personal de salud era muy alto, principalmente por el uso incorrecto del equipo, al colocarse y quitarse, por lo que se desarrollaron capacitaciones y una campaña comunicacional que duró de abril a junio de 2020.

Posteriormente se vio que el personal de salud entendió este aspecto. Los contagios ya no se daban dentro del establecimiento de salud, sino más bien a nivel social, en la comunidad.

A dos años de la pandemia

Actualmente se registra una tensa calma en lo que respecta a infectados por COVID-19 en personal de salud. El titular del Programa de Control de Infecciones señaló que con la aplicación de las vacunas se vio una disminución marcada de los casos graves. “La cantidad de hospitalizados y defunciones disminuyó drásticamente”, observó.

Se instalaron equipos de control de infecciones en los establecimientos de salud para monitorear, no solo COVID-19, sino también las demás infecciones que se dan y que son frecuentes.

Proyectos

El médico informó que continuarán con las capacitaciones de control y prevención de infecciones en los servicios de salud, enfatizando el uso correcto del equipo de bioseguridad y el lavado de manos.

Mencionó que se encuentran actualmente en etapa de actualización de protocolos, sobre todo para el área quirúrgica, control de infecciones y manejo de áreas COVID-19

Por otra parte, anunció que seguirán con las visitas a las regiones sanitarias para fomentar la conformación de los equipos de control de infecciones. “En esta pandemia vimos que el equipo de control de infecciones en los establecimientos de salud es fundamental para evitar la transmisión de microorganismos, sobre todo los multirresistentes en áreas críticas”, resaltó.

Desde el inicio de la pandemia se verificaron 58.803 notificaciones, de los cuales 29.404 fueron casos confirmados de COVID-19, 820 se hospitalizaron y 217 fallecieron a causa de la enfermedad.

El pico máximo de casos en el personal de salud se registró este año, en la semana epidemiológica – SE 3, en el que se contabilizaron más de 3.000 casos con la aparición de la variante ómicron, marcando un pico histórico. Sin embargo, con la detección de la variante delta hay una disminución marcada de hospitalizados y óbitos.

Actualmente solo se reportan 3 personas de salud hospitalizadas por COVID-19, se trata de pacientes con comorbilidades; mientras que desde hace varias semanas no se observan  óbitos.

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