En relación a lo registrado en el mes de julio.
Pacientes con requerimiento de ventilación mecánica se redujo, al igual que la estancia hospitalaria en UTI.
“Son menos los pacientes con COVID-19 que ingresan a terapia intensiva en comparación a lo que se registraba en el mes de julio”, sostiene el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera. Mencionó que actualmente, solo un tercio de los que ingresan a cuidados intensivos requieren ventilación mecánica o respirador artificial; anteriormente la demanda era en el 90% de los pacientes y se registraba además una altísima mortalidad en los servicios.
Argumentó que esto se debe esencialmente al buen manejo de pacientes con COVID-19 que se tiene, incluso en las urgencias. Explicó que, gracias a la curva de aprendizaje adquirido por el sector médico, de enfermería y bioquímica, hoy se cuenta con un músculo mucho más desarrollado para la asistencia de infectados con el virus pandémico.
La ventaja de Paraguay en torno a la pandemia del COVID-19 es que la expansión de casos llegó recién ahora, esto es, mucho más tarde en comparación a otros países como Brasil y Ecuador, donde sus casos se dispararon entre mayo y junio. “Es una ventaja que creo va a calar profundo en los datos que estaremos cerrando a fin de año”, dijo el epidemiólogo.
Respecto a la ocupación de camas de terapia intensiva, mencionó que, a raíz de esta contingencia, la disponibilidad se duplicó. De 250 camas de terapia se pasó a contar con un total de 530, de las cuales, el 93% están siendo ocupadas por otras patologías, muchas de ellas anteriormente desatendidas, y 113 camas por pacientes con COVID-19.
Sequera destacó que, mediante la articulación con el sector privado, unas 200 camas más cuidados intensivos se sumarían para dar respuesta a la demanda.
Para fortalecer la disponibilidad de camas de terapia, considera conveniente, además, postergar las cirugías programadas que no son de urgencia, a los efectos que esas camas se destinen a pacientes con COVID-10, “son recursos válidos que pueden ser utilizados según el contexto”.
Por otra parte, destacó que en el Este del país se logró una extraordinaria experiencia en el manejo de pacientes críticos y graves, zona del país que dispone de un hospital respiratorio de primer mundo que va a colaborar para cubrir la demanda. Indicó que todos los recursos de Alto Paraná podrán servir para asistir a pacientes de otras localidades como Asunción y Central, que también concentra un importante porcentaje de infectados. “Así como Asunción recibió pacientes de Alto Paraná, puede darse a la inversa”, declaró el alto funcionario de Salud.
Actualmente el departamento de Alto Paraná experimenta un marcado descenso de casos de COVID-19, lo que a su vez desemboca en menos hospitalizaciones e ingresos a terapia. Semanas atrás, la ocupación de camas de terapia en este departamento llegaba al 100%, hoy, de 52 camas con respirador, 46 están ocupadas. Asimismo se observa una reducción de cerca del 50% en la ocupación de camas de internación.

