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Epidemiólogos en la era COVID-19: «Andar en bicicleta empezó a cambiar mi estilo de vida»

07/08/2020

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Uno de los tantos testimonios dado por el equipo de respuesta rápida y epidemiología de campo de Paraguarí, que recibió hace poco tiempo cuatro bicicletas donadas por la organización “Project Bike Love”. Además de facilitar los traslados a comunidades de difícil acceso, hoy las “bicis” están haciendo posible que ellos también mejoren su calidad de vida.

Para algunos es solo un elemento limitado para los momentos de ocio, para ellos, es el medio de transporte diario que les facilita el recorrido que realizan para llegar hasta su lugar de trabajo, ir a los albergues COVID-19, realizar tomas de muestra, hacer seguimiento de los casos, para luego conducirse hasta la región sanitaria y generar el reporte diario, y, al final de una larga y extenuante jornada laboral, regresar finalmente a casa. Esta es una de las tantas rutinas que desarrolla habitualmente uno de los pilares esenciales en la vigilancia y el control del COVID-19 en el departamento de Paraguarí: los epidemiólogos.

“Este regalo (la bicicleta) representa para nosotros un estilo de vida diferente en medio del ajetreado día, aunque a veces sedentario por las largas horas que nos mantenemos analizando datos y preparando informes”, refiere la Lic. Dora Ramírez, epidemióloga de campo que trabaja en uno de los albergues de la zona. Afirma que “poder ir diariamente al albergue en bicicleta y volver a casa en ella, se traduce en calidad de vida ganada”.

Ruth Fernández, es otra de las profesionales que actualmente se desempeña como digitadora en el departamento de Vigilancia Epidemiológica de la Novena Región Sanitaria: “es un medio de transporte que ha empezado a cambiar mi estilo de vida, ya que por el trabajo me es imposible llegar a un gimnasio. Ella asegura, que además de garantizar el traslado a tiempo al trabajo, está ayudando a su cuerpo a ejercitarse.

“Usar bicicleta para ir al trabajo es una gran forma de evitar el sedentarismo, se vuelve más económica que andar en moto, es un transporte ecológico”, destaca Claudia Giménez, del departamento de epidemiología regional. Andar en “bici”, según afirma, proporciona un efecto positivo en la mente y ayuda a activar el organismo para iniciar el día.

Por su parte, Walter Cardozo, del departamento de Vigilancia de la Novena Región Sanitaria, quien también fue beneficiado con una bicicleta, agradeció el gesto a la fundación Project Bike Love. La bicicleta que me está ayudando, no solo para movilizarme hasta mi lugar de trabajo, también para levantar mis defensas. Sostiene que, con la bicicleta como medio de transporte ya no hay excusas para ejercitarse; “camino al trabajo y al regresar a casa estaré completando los minutos de actividad física recomendados”.

En contacto telefónico, vía WhatsApp, la Dra. Belén Ramírez, médica humanitaria quien hace poco tiempo atrás estuvo por el país apoyando en la contingencia COVID-19 y una de las fundadoras de Project Bike Love, explica acerca de los donativos que vienen realizando. “En el contexto de COVID vimos a la bicicleta como un medio transporte que minimiza el riesgo de contagios y que a la vez contribuye a aumentar las defensas, debido a la actividad física que conlleva su uso”.

Indica que, en EE.UU., donde nació PBL se viene fomentando el empleo de la bicicleta como medio de transporte y donde también se llegaron a promocionar con donaciones destinadas al personal de blanco.

Con respecto al equipo beneficiado con las bicicletas, declaró: “me impresionó el trabajo que están haciendo; esto es también un premio al gran esfuerzo que están realizando”.

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