Noticias

UPD y sus excesos: hablemos del consumo de alcohol en adolescentes

17/02/2026

27 Visitas
  • La ingesta de bebidas alcohólicas a temprana edad interfiere en el desarrollo cerebral y puede dañar las habilidades cognitivas, la memoria y la coordinación, e incrementar el riesgo de padecer ansiedad, depresión y enfermedades crónicas a largo plazo.
  • La recomendación desde la cartera sanitaria es cero ingestas de alcohol en este tipo de festejos. Se insta a los padres a involucrarse y conversar con sus hijos sobre los efectos, peligros y los cuidados a tener en cuenta para prevenir riesgos indeseados.
  • En el país, la venta de alcohol a menores de 20 años está prohibida.

 

 

 

 

Celebrar el último primer día (UPD) de clases con ingesta excesiva de alcohol es una práctica instalada en estos festejos, desarrollada durante la madrugada del inicio escolar, a menudo sin supervisión, convirtiéndose en un ritual de descontrol. Esto preocupa por el alto riesgo y las serias repercusiones que conlleva para los adolescentes, donde la protagonista es el consumo desmedido de alcohol, situación que puede derivar en comas alcohólicos, grescas y lesiones por conductas impulsivas.

En Paraguay, la Ley N°1642/2000 prohíbe la comercialización, venta o suministro gratuito de bebidas alcohólicas en locales públicos a menores de 20 años.

Un estudio sobre Prevalencia de consumo de drogas, factores de riesgo y prevención en jóvenes escolarizados de 12 años y más, efectuado por el Observatorio Paraguayo de Drogas, revela que la puerta de entrada a las sustancias ilícitas para muchos adolescentes y jóvenes, la abre el consumo de alcohol y tabaco, sustancias de venta legal, social mente aceptadas y de fácil acceso, tanto por su costo como por la cantidad de bocas de distribución y expendio que posee.

Desde la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT) exponen que la intoxicación por alcohol, ocasional o habitual, constituye un patrón de consumo de alto riesgo. Este riesgo aumenta según las condiciones de quien bebe, siendo los más vulnerables los jóvenes, debido que un organismo en crecimiento es más sensible a los trastornos que produce la intoxicación por alcohol. A esto se suman los riesgos asociados al consumo, como producir o ser víctimas de siniestros viales o de hechos de violencia.

El patrón más frecuente entre la gente joven es el consumo episódico excesivo definido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como “la ingestión de gran cantidad de alcohol en una sola ocasión o en un período corto de tiempo”. Esta práctica se registra con mayor frecuencia durante los fines de semana en escenarios nocturnos, siendo en muchos casos, su motivación principal la búsqueda del estado de embriaguez.

Efectos que produce el consumo de alcohol

La Unidad de Alcohol dependiente de la DVENT advierte que el alcohol produce efectos que van más allá de la voluntad de quien lo consume. “Puede reducir momentáneamente sensaciones de ansiedad o angustia y hasta producir una desconexión temporal de los problemas, pero no los soluciona. Lo más probable, es que cuando se pase la borrachera, lo que quede sea más tristeza y depresión”, señalan.

El alcohol tiene efectos, tanto a corto como a largo plazo, en prácticamente todos los órganos del cuerpo. Además de ser nocivas para la salud, debilitan el sistema inmunitario.

La ingesta de bebidas alcohólicas a temprana edad interfiere en el desarrollo cerebral, y puede afectar gravemente las habilidades cognitivas, la memoria y la coordinación, e incrementar el riesgo de padecer ansiedad, depresión y enfermedades crónicas a largo plazo.

Beber en exceso aumenta el riesgo de violencia, lesiones y accidentes automovilísticos. También puede aumentar el riesgo de problemas de salud a largo plazo como enfermedades hepáticas, cáncer, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, hipertensión y defectos de nacimiento.

Recomendaciones

Hablemos del consumo de alcohol

Se destaca la importancia de hablar sobre el consumo de alcohol con los adolescentes. Es fundamental reflexionar con los jóvenes sobre riesgos del alcohol, las influencias externas que incentivan el consumo, desmontar mitos y falsas creencias sobre el consumo de alcohol, a los efectos de educar, concienciar y brindar herramientas de cuidado para evitar situaciones indeseadas.

El consumo de alcohol es un problema social, por tanto, la solución debe ser colectiva.

Cero consumos de alcohol

Es de vital importancia explicar a los adolescentes que es mejor no tomar alcohol, y ofrecerles herramientas para sostener esta decisión a pesar de las presiones sociales. Instruirles a ser moderados en sus hábitos, y a priorizar y valorar su salud y sus proyectos.

Estas reflexiones son mucho más enriquecedoras si son compartidas con otros, a efectos de tomar conciencia sobre los riesgos que conlleva el consumo excesivo y sepan cómo cuidarse.

Es importante que los jóvenes puedan encontrar en los adultos un lugar de confianza y seguridad, un espacio para plantear dudas, preocupaciones, malestares e intercambiar ideas para trabajar con otros.

¿Qué hacer si una persona a tu alrededor tomó alcohol en exceso?

  • Evitar que conduzca.
  • Colocarle en un lugar tranquilo y ventilado.
  • Abrigarle
  • No dejarle sola.
  • Darle mucha agua.
  • Si está descompuesta, ponerle de costado para evitar que se ahogue si vomita.
  • Pedir ayuda y llamar a un servicio médico.

 

Compartir en: