- Los consultorios de hipertensión arterial ya se encuentran en funcionamiento en el hospital de Itauguá, y en los centros de salud de Ypané y de Nueva Italia.
- Se busca realizar el control sistemático de la presión arterial a todos los niños que acuden a la consulta por cualquier motivo, por lo menos una vez al año.
- La detección temprana de la presión alta en la niñez y la adolescencia, permitirá intervenciones oportunas para prevenir su desarrollo y complicaciones cardiovasculares futuras.
Se realizó la inauguración del Consultorio de Hipertensión Arterial para Niños, Niñas y Adolescentes, en tres establecimientos de salud del departamento Central: en el Hospital Distrital de Itauguá, y en los Centros de Salud de Ypané y Nueva Italia, con presencia de autoridades del Programa Nacional de Prevención Cardiovascular y de los centros asistenciales. Desarrollada en el marco de una estrategia de trabajo conjunto con la Coordinación de Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la XI Región Sanitaria.
La instalación de estos consultorios especializados consiste en integrar los consultorios de pediatría y adolescencia del hospital y en las Unidades de salud de la Familia (USF), para el control sistemático de la presión arterial en niños y adolescentes, al menos una vez al año, así como la utilización de algunos parámetros, según las nuevas evidencias científicas, para la detección temprana de la presión alta en estas franjas etarias, explicó la Dra. Graciela González, directora del Programa Cardiovascular.
La cardióloga señala la importancia del control de la presión arterial desde temprana edad, a partir de los 3 años, teniendo en cuenta el incremento de la prevalencia de esta condición. Menciona que lo que se busca con esta estrategia es el control sistemático de la presión arterial a todos los niños que acuden a consultar por cualquier motivo, por lo menos una vez al año.
Explica que el incremento de la presión arterial, se debe sobre todo a la mala alimentación, como el caso de la ingesta de comida chatarra y bebidas azucaradas, como gaseosas o jugos de cartón, por lo que enfatiza la adopción de un estilo de vida saludable desde la niñez.
La detección precoz de cifras elevadas de presión arterial en la niñez y adolescencia permitirá intervenciones que pueden prevenir el desarrollo de la enfermedad y las complicaciones cardiovasculares futuras.
Recomienda, además, a los profesionales, la utilización de la Guía de Hipertensión Arterial en la Infancia y Adolescencia, publicada recientemente.







