El país proyecta su estrategia contra las enfermedades vectoriales con un fuerte enfoque en la innovación técnica, destacando el abordaje integral, multidisciplinario e intersectorial.
Con más de 20 años de trayectoria en la implementación de la Estrategia de Gestión Integrada (EGI) desde su inicio en 2005, Paraguay inició el taller de actualización de su Plan de Acción para el periodo 2026–2030, bajo el liderazgo del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, con la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La apertura del taller estuvo a cargo del Viceministro de Rectoría y Vigilancia de la Salud, Dr. José Ortellado, quien en la oportunidad enfatizó la prevención como pilar esencial de esta estrategia, recordando la importancia de la prevención de criaderos para la prevención de la enfermedad.
Por su parte, la Dra. Andrea Ojeda, titular de la Dirección General de Vigilancia de la Salud mencionó que la Estrategia de Gestión Integrada nos permitió avanzar hacia un abordaje integral de todas las arbovirosis del Paraguay, logrando importantes avances. Destacó que el abordaje y el control vectorial no solo del sector salud, sino que debe ser abodado de manera intersectorial.
A su turno, la Lic. Martha Torales, del Programa Nacional de Enfermedades Vectoriales expuso que a lo largo de dos décadas, esta política de Estado ha evolucionado mediante el rediseño y la incorporación de innovaciones en áreas críticas como la vigilancia epidemiológica y entomológica, el control vectorial, la atención al paciente, el diagnóstico laboratorial y el componente ambiental, sostenidos de forma transversal por la movilización social, la participación comunitaria y la promoción de la salud. «Todo este engranaje es liderado y articulado bajo el eje de gestión del Viceministerio de Rectoría y Vigilancia de la Salud», refirió.
El proceso de actualización del Plan de Acción de la Estrategia de Gestión Integrada – EGI Arbovirosis se desarrollará en dos jornadas taller, enfocadas en analizar las lecciones aprendidas del plan anterior (2022–2026). Torales explicó que esta primera etapa servirá para realizar una evaluación rápida del impacto alcanzado y trazar un análisis FODA que permita identificar las actividades y tareas prioritarias. Posteriormente, se abrirá un periodo de redacción y revisión conjunta entre todos los componentes, de cara a un segundo taller a finales de octubre. Dicho encuentro contará con el apoyo de expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el cierre técnico del documento, el cual estará alineado a la nueva guía marco de la EGI recientemente emitida por el organismo internacional.
Se prevé que el documento final esté completamente listo para finales de 2026.
Innovaciones contempladas
Entre las principales innovaciones que se incorporarán en este nuevo periodo destaca un cambio de paradigma en la vigilancia: la transición de una respuesta reactiva ante casos hacia una anticipación del riesgo basada en el análisis de microterritorios y la estratificación del riesgo local.
Asimismo, el componente de control vectorial evaluará la introducción de nuevas tecnologías y estrategias avanzadas, tales como el uso de la bacteria Wolbachia, el empleo de biolarvicidas y otras herramientas de vanguardia para mitigar el impacto de las arbovirosis en el país.





